viernes, 21 de noviembre de 2014

Eje 4. Lectura y elaboración de textos académicos


Actividad 1. Lectura y escritura exploratoria



Propósito:




Identificar las técnicas individuales de lectoescritura mediante la reflexión.














Introducción 


El título de este tema, “Argot, jergas y caló”, es un terreno amplio y complicado, pero de un gran interés. Tanto teórico como práctico. Esto nos obliga a manejar unos conceptos claros, sobre todo en lo que se refiere a la caracterización de cada uno de los términos que se utilizan en ciertos tipos de comunicación particular y restringida y que contienen rasgos léxicos, gramaticales y de otras índoles, diferentes de los de la lengua común. 


Nuestra intención es reflexionar sobre la naturaleza de esas lenguas o lenguajes especiales, viendo su origen y su delimitación, los rasgos o mecanismos lingüísticos que los caracterizan, describiendo diferentes tipos y considerando su repercusión en la lexicografía. 






El recorrido que nos disponemos a seguir parte del comentario de algunos aspectos generales de la variación lingüística, continua con el repaso de las características más destacadas de los lenguajes especiales y su delimitación, sigue con la descripción de algunos de problemas con los que se ha encontrado la lexicografía a la hora de incluirlos en los diccionarios generales del español y la referencia a algunos de los diccionarios específicos del argot publicando en los últimos años. 














































Variación lingüística 






El conjunto de diferentes formas alternativas para expresar un mismo significado en el dominio de una lengua. Es decir, distintos hablantes, o incluso el mismo hablante en distintos momentos, usan formas diferentes para expresar el mismo concepto, o tienen distintas pronunciaciones para la misma palabra. 


Partimos del principio general que la lengua es variable y se manifiesta de modo variable. Este principio supone que los hablantes recurren a elementos lingüísticos distintos para expresar contenidos distintos y a la vez que se pueden usar elementos lingüísticos diferentes para decir lo mismo. 






Una lengua es un sistema verbal de signos doblemente articulados, que sirve como medio de comunicación entre los miembros de la comunidad donde se usa. 


Es un código unitario y total, pero no uniforme ni homogéneo, porque presenta diversidad en sus realizaciones; esto es cada vez que un individuo utiliza ese sistema de signos, lo hace con unas características concretas, puesto que no todos los hablantes de una lengua utilizan ese código de la misma forma. 






Las lenguas están siempre cambiando para adaptarse al entorno en que se usan, y el resultado de esa adaptabilidad de la lengua a las necesidades de su uso es la diversidad, la variación lingüística. 






La sociolingüísticas y más concretamente la lingüística, proponen por su parte una teoría de la lengua que no considera los hechos de habla como escorias que se deben excluir de la descripción sino como hechos regulares dignos de estudio. Se postula así que toda lengua presenta a la vez zonas de realización estables y zonas de realización inestables: 














Las zonas estables se caracterizan por la homogeneidad. Es un estado de lengua determinado, solo existe una manera de hablar. 






Las zonas inestables se caracterizan por la heterogeneidad, las variaciones, la alternancia posible de formas. 










Las jergas 






Jerga es el nombre que recibe una variedad lingüística del habla (diferente de la lengua estándar y a veces incomprensible para los hablantes de esta), usada con frecuencia por distintos grupos sociales con intenciones de ocultar el verdadero significado de sus palabras, a su convivencia y necesidades. 






A diferencia del dialecto, la jerga no es una variante geográfica de una lengua, tiene una extensión menor y es exclusiva de grupos sociales determinados. Si la jerga perdura en el tiempo y se generaliza termina integrándose al dialecto regional, perdiendo su denominación de jerga. 






Según el diccionario (por ejemplo, el Webster's Ninth New Collegiate Dictionary), hay tres definiciones de jerga: “1) lenguaje confuso e ininteligible; lenguaje extraño, extravagante o bárbaro; 2) terminología técnica o idioma característico de un grupo o una actividad especiales; 3) lenguaje oscuro y a menudo pretencioso, caracterizado por los circunloquios y las palabras rebuscadas”. 






























Tipos de jergas 






Sociales: Distintas formas de comunicarse con el propósito de no ser atendido por los demás (por ejemplo en la cárcel) o con intención diferenciadora (de algunos barrios y de adolescentes. En general no hay ningún diccionario que contenga esta jerga debido a la poca perdurabilidad que tiene. 






Grupos sociales: utilizado como seña de identidad por un conjunto de personas para diferenciarse de los demás: deportistas, jóvenes (estudiantes), cazadores, informáticos, mineros, espiritistas, etc. 






Familiar: conjunto de palabras que por broma o ironía se introducen en la conversación familiar de todas las clases sociales. 






Profesional: lenguaje a base de tecnicismos utilizado en las diversas profesiones: médicos, filósofos, científicos, lingüistas, matemáticos, marineros, informáticos etc. 






Hampa: lenguaje utilizado por grupos marginales para guardar el secreto y la defensa de sus miembros. Se denomina también Germanía (España), argot (Francia; a veces esta palabra se emplea como sinónimo de jerga en general), furbesco (Italia), cant (Inglaterra), Rotwelsch (Alemania), el caló de los gitanos. 






Móvil: Los SMS han generado en los últimos tiempos un nuevo lenguaje jergal escrito, con su propio código más complejo que los anteriores, puesto que afecta, no sólo al léxico, sino a la lengua en general y además incorpora elementos icónicos. Una variante de este argot, sería el lenguaje del chat. 






















Argot 






El argot (la palabra es un galicismo empleado por «jerga») es el lenguaje específico utilizado por un grupo de personas que comparten unas características comunes por su categoría social, profesión, procedencia, o aficiones. 


Los argots se producen continuamente para nombrar aquello que carece de una traducción literal en la lengua normada, vigente en un determinado momento. La mayoría de estos argots acaban siendo aceptados como vocabulario propio de ese idioma o del grupo social. 


Los argots son un importante factor de cambio y renovación lingüística. En el pasado se asociaban a la expresión vulgar, poco culta. Desde el siglo XX las jergas y similares son objeto de estudio por los especialistas. 






Evolución de un argot 






Un argot recoge las expresiones que se corresponden a las actitudes y sistema de valores del grupo que lo crea. El argot deviene así en un importante elemento aglutinador de los individuos en el grupo, a la vez que divisa o bandera que distingue a ese grupo de otros. 


Para que una frase o expresión pasen al argot es preciso que la acepten todos los integrantes del grupo o, al menos, sus miembros de mayor influencia y liderazgo. Este rasgo es común a las jergas y argots. 






Si el grupo en cuestión está en contacto con la cultura socialmente aceptada, sus expresiones se incorporarán a la lengua diaria comúnmente aceptada, aunque se las reconozca como argot. Con el tiempo incluso pueden ser admitidas en el lenguaje normado como variedades del mismo, o particularismos. Así ha sucedido con los gitanismos chaval o chavo (sinónimo de chico), canguelo (miedo), camelo (mentira o exageración), y cañí (gitano). También con tele (televisión). Todos esos términos son frecuentes en el español peninsular, y en otras zonas hispanohablantes. Los argots traspasan fronteras. 






Las creaciones del argot pueden tener una aceptación amplia en la sociedad del momento. A partir de ahí, algunos términos se desgastarán rápidamente, y desaparecerán, mientras que otros se incorporarán a la lengua bien con el significado original –mili, de milicia-, o aportando uno nuevo. No son raros los casos de pervivencia secular de un registro de argot. Así, en España, melopea –borrachera-; en América, pelado –persona pobre y sin linaje-, fregar (molestar) o chamba (trabajo) comúnmente están relacionados en un idioma aunque allí no se hable; un ejemplo es sándwich que es una palabra en inglés y se lo relaciona en el español. 






En el siglo XX, con el turismo masivo, los medios de comunicación y el cine, los argots han traspasado las barreras lingüísticas. Expresiones propias del lenguaje de la delincuencia, difundidas por las novelas, películas y series de televisión, están hoy en boca de todos: cinco de los grandes o cinco mil pavos puede significar cinco mil euros o cinco mil dólares, dependiendo del contexto. 


La evolución de una determinada expresión de un argot depende en gran medida de los cambios sociales que se produzcan. En el argot juvenil de la década de 1960 gris era sinónimo de policía. Hoy, sin embargo, ha caído en desuso. Aquella policía ya no existe. Ni siquiera es igual el color del uniforme. Lo mismo sucede en Puerto Rico, Panamá, México y Cuba con fotingo, un determinado automóvil de marca Ford, considerado barato y de mala calidad. Salieron otras marcas al mercado, y la voz fotingo se extinguió. 






















TIPOS DE ARGOT 






El argot juvenil: los jóvenes, con su propio argot pretenden diferenciarse del resto. En ocasiones crean nuevos neologismos (piltra, pinrel...), otras veces cambian el significado de las palabras (loro, carroza...) y muchas veces utilizan extranjerismos como la palabra “o.k” o “body”. 






El argot de los delincuentes: este tipo de argot también se denomina germanía, un argot de grupos que no están socialmente integrados. Normalmente limita su uso a palabras nuevas o con un sentido diferente al habitual: talego, rata, caballo. 






El argot profesional: este argot está estrechamente unido a los tecnicismos, ya que se trata de un tipo de lenguaje específico de una determinada actividad o profesión. 


















Caló 






El idioma caló, también conocido como zincaló o romaní ibérico, es una lengua variante del romaní, donde se encuadra dentro del grupo septentrional, subgrupo ibérico/occidental, utilizada por el pueblo gitano, fundamentalmente en España, que no tiene una distribución territorial fija. Lo habla una población estimada de entre 65 000 y 170 000 personas en España, Francia, Portugal y Brasil; aunque también se habla en muchos otros países. Posee una marcada influencia de las lenguas romances con las que convive, fundamentalmente del castellano y, en mucha menor medida, del euskera, que no es lengua romance. Tiene varios dialectos: caló español, caló catalán, caló occitano (extinto), caló vasco o erromintxela, caló portugués, caló angoleño y caló brasileño. 






No se encuentra protegida por España en la Carta Europea de las Lenguas Minoritarias o Regionales porque no la nombran las comunidades autónomas para su protección, ya que España consideró en la firma del tratado como lenguas minoritarias las que las autonomías señalasen en sus Estatutos de Autonomía. En ninguna de las comunidades autónomas se menciona esta lengua no territorial.1 Tampoco ha sido considerada para su protección ni por Francia ni por Portugal, que no han ratificado la protección de ninguna lengua que no sea la oficial de cada Estado. En todo caso, como el resto del romaní, es una lengua minorizada por los idiomas dominantes. 






Las lenguas dominantes de su entorno lo han considerado como una jerga de ocultación de la comunidad étnica. Las medidas de protección son escasas y, como ya se ha señalado, no está considerada lengua minoritaria por los Estados donde se habla (en otros Estados sí consideran el romaní lengua minoritaria a proteger). En muchas ocasiones, la marginalidad económica y social del pueblo gitano ha llevado a que se haya producido convivencia de esta lengua con las jergas de los delincuentes. 






















































Debido a la convivencia, se han incorporado préstamos del caló al vocabulario español. Algunos ejemplos son: 


biruji ('frío'), 


camelar ('querer, seducir'), 


chaval (de chavalé, vocativo de chavó, 'chico', originalmente 'hijo'), 


chola ('cabeza'), 


chorar ('robar'), 


chungo ('difícil'), 


churumbel ('niño, bebé'), 


currelar ('pegar'), 


currar ('trabajar'), 


duquelas ('preocupaciones') 


fetén ('excelente'), 


gachí ('mujer') 


gachó (de gadjó, 'hombre'), 


galochi ('corazón'), 


jallipén '(comida'), 


jiñar ('defecar'), 


lache ('vergüenza'), 


molar ('gustar'), 


parné ('dinero'), 


pinrel (de pinré, 'pie'), 


pirarse (de pira, 'fuga, huida'), 


ojana (de 'hipocresía'), 


najar o najelar ('ir, irse'), 


pitingo ('presumido'), 


sacais ('ojos'). 


tenamxt (sabe) 










En México el caló o caliche se ha integrado a diversos grupos populares, entre éstos los de la delincuencia, que lo utilizan para identificarse, incluso se ha vuelto tan común en el lenguaje popular que algunas de estas palabras han sido integradas a diccionario, tanto por la Academia Mexicana de la Lengua, como por la Real Academia de la Lengua. 






Ejemplos de caliche: 


Abaratar (humillar o apabullar). 


Acólito del diablo (policía). 


Agorsomo (tonto). 


Aguacate (testículo). 


Alcanfor (alcahuete). 


Alcancía (cárcel, penitenciaría, prisión). 


Al color (ebrio, borracho). 


Amortiguador (amor). 


Amortiguador sin barreno (Amor sin barreras). 


Andar con Chole (solitario). 


Bailar (robar o despojar). 


Bajón (cruda). 


Bellona (cobija). 


Brosa (vulgar o pandilla). 


Bullacán (mujer vulgar). 


Bullacate (señora o dama). 


Campanear (vigilar). 


Chorear (engañar). 


Chota (policía). 


Dieciocho (estar alerta). 


Duques de veragua (pareja). 


Gaviota (vividor). 


Kilo (millón). 


Lacra (plaga social). 


Llantas (Terminado o acabado). 


Luca (mil). 


Machete (pareja macho de hombre o mujer). 


Marmaja (dinero). 


Marracha (chamarra). 


Máscara del santo (pantimedia o mascara para asaltar y no ser reconocido). 


Mayate (homosexual activo). 


Mi pan (pareja sentimental de uno mismo). 


Miramón y mejía (mirar u observar). 


Molleja (reloj). 


Música (gente peleonera o problemática). 


Nostradamus (nosotros). 


Pablito (pagador). 


Plátano (abogado). 


Rancho (reclusorio). 


Sarra (madre). 


Soltura para diarrea. 


Sunfiate (ano). 


Tacuche (traje común de hombre). 


Tecata (droga enervante). 


Trinquete (una maniobra ilícita para obtener dinero). 


Tanques (zapatos). 


Víbora (Cinturón hueco para guardar o esconder monedas que parece un cincho común y corriente). 


Vidriante (gema falsa con apariencia de diamante o brillante). 


Zorrero (ladrón que roba ropa de las azoteas y que por superstición, defeca en el lugar del hurto). 


Zurrar (defecar). 










Conclusión 






La Real Academia Española recoge en su Diccionario unas cuantas voces jergales: las de germanía. La germanía era una lengua secreta que usaban para entenderse entre sí los ladrones, pícaros y rufianes españoles de los siglos XVI y XVII. El término germanía alternó con los de jácara, jacarandina, jacarandaina, jacarandana, y hacia finales del siglo XVIII se simultaneó también, aunque impropiamente, con caló – que es el lenguaje de los gitanos españoles – debido a la gran influencia que a partir de entonces ejerció dicho lenguaje sobre el habla de los delincuentes españoles. 






No obstante, debido a la confusión de significados que se produce al designar con el mismo término el lenguaje de los gitanos y el de los maleantes, muchos autores han preferido llamar a esta última germanía moderna, caló jergal, caló delincuente, argot, jerga de la delincuencia, etc. 










En la literatura de los siglos XVI y XVII (Lazarillo, Cervantes, Quevedo, etc.) aparece como equivalente de germanía la palabra jerigonza, que significa también „lenguaje de mal gusto, complicado y difícil de entender”. A partir del siglo XVIII (Diccionario de Autoridades), encontramos como sinónimo de esta voz la palabra jerga, de significado un tanto impreciso. Algunos autores la utilizan tan sólo para designar el habla de los delincuentes, mientras que otros son partidarios de emplear el término argot para este lenguaje, y jerga para las hablas de grupos profesionales y sociales.







Referencias:


books.google.com.mx/books?isbn=8499833926
books.google.com.mx/books?isbn=8490011303
books.google.com.mx/books?isbn=848409538X
books.google.com.mx/books?isbn=8481683809
Diccionario argot-lunfardo
lunfa-argot
978-950-05-1031-8
Autor:: De Santis, Reinaldo
Formato: 20 cm x 14 cm
Páginas: 224 pag.




Elegí este tema por que me gusta intentar hablar y escribir lo mas correcto sea posible.

Es un tema del que siempre e compartido con mis hermanos, al conversar con otras personas siempre notamos que tienen diferentes formas de expresarse, y de alguna forma me llama la atención para evitar algunos errores similares y evitar faltar el respeto a las personas de diferentes lugares con las que socializo.


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